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Qué es el minimalismo

Algunos piensan que el minimalismo es un tipo de decoración en la que se usan pocos objetos, el color blanco es el predominante y tiene líneas simples. Otros piensan que el minimalismo es tener pocas cosas. A cada uno, al oír la palabra minimalismo, se le viene algo diferente a la mente, pero generalmente se imagina a una persona con pocos objetos.

En realidad, yo no describiría el minimalismo como la persona que practica el tener pocas cosas. ¿Por qué? Quizás una persona soltera que vive en una habitación alquilada tiene pocos objetos. En cambio, una familia de cinco o seis miembros necesitará muchas más cosas. Puede ser que la familia sea minimalista y la persona soltera no. 

QUÉ ES EL MINIMALISMO

Es un estilo de vida donde la persona que es minimalista tiene claro qué quiere tener, qué quiere hacer, como es y qué quiere llegar a ser. Dentro de ese autoconocimiento decide enfocarse en conseguir lo que se propone y se deshace de lo que está fuera de ese foco. La persona contraria a una persona minimalista sería aquella que tiende a acumular objetos, tiene la agenda repleta de planes y que no se concede descansar y meditar.

QUÉ SE NECESITA PARA SER MINIMALISTA

Quiero tener claro lo que quiero en mi vida y deshacerme de lo que me sobra, quiero ser minimalista. ¿Es fácil? En realidad no, no es fácil ser minimalista. Exige conocerse a uno mismo, saber los puntos fuertes y los puntos débiles que tenemos, tener claro qué es lo que queremos conseguir en la vida y qué es lo mas importante para nosotros.Y, una vez nos autoconozcamos, exige ejercitar el desapego emocional.

Estamos apegados a muchas cosas que obstruyen nuestro camino, estamos apegados al pasado, a los recuerdos, a las relaciones personales, etc. Así que no, no es fácil. Pero ¡eh! No te desanimes, porque es un camino muy interesante y satisfactorio.

A medida que te vas conociendo y vas dejando cosas atrás que no te aportan en tu vida lo que deseas, que te vas desapegando de objetos, recuerdos y personas que no te aportan claridad, vas descubriendo qué es, en realidad, la tranquilidad interior y qué es centrar tu vida en lo que realmente te importa. Y VALE LA PENA, CRÉEME, DE VERDAD QUE VALE LA PENA.

Para empezar este emocionante camino tienes que saber que hay que trabajar en tres aspectos:

  1. Lo que tenemos
  2. Lo que hacemos
  3. Lo que pensamos

Empecemos:

  1. Lo que tenemos. Tenemos tantas cosas, tantos objetos, tanta ropa, tantos papeles… que vivimos en un caos constante.

Nos queremos vestir, ¿cuánto tardamos en decidir que ponernos?

¿No te ha pasado que has abierto el armario lleno de ropa y has pensado : “No tengo nada que ponerme…”?

Necesitamos un documento importante, ¿cuanto tardamos en encontrarlo? ¿Necesitamos buscar, rebuscar y buscar de nuevo hasta encontrarlo?

Vamos a limpiar, ¿cuánto tardamos?

Limpiar el polvo se convierte en mover y limpiar muchas figuras, fotos, objetos de decoración, libro, etc. Y, en la limpieza general, ¿cuánto tardamos en sacar todo lo que tenemos en los armarios, en limpiar, volver a colocar…? Buff. Y cada dos veces al año hay que hacer el cambio de armario. Eso conlleva lavar, planchar y doblar muchísima ropa. Los cambios de ropa para mí son odiosos.

Ahora imagínate los beneficios que tendríamos si minimizáramos los objetos que tenemos. Es  evidente que tendríamos mucho menos trabajo. En superficies con poca decoración o pocos libros se limpia en nada, en una casa donde tenemos de verdad lo que nos aporta valor no se pierde nada porque todo lo que podemos necesitar sabemos donde está, no se pierde en un mar de objetos que no usamos.

Os puedo asegurar que cuando reducimos ropa y nos quedamos realmente con lo que nos gusta, lo que realmente nos vale y nos sienta bien, la tenemos más visible y no tenemos que rebuscar, lo encontramos todo al momento. ¡Ah!, y cuando tenemos la ropa necesaria (no más), podemos ahorrarnos los cambios de armarios. Yo lo he conseguido, tengo toda la ropa en el armario, tanto la de verano como la de invierno, y para mí ha supuesto mucho menos estrés y menos trabajo.

Ser minimalista en lo que tenemos nos ayuda, en resumen, a ganar tiempo para poder ocuparlo en lo que realmente necesitamos, queremos y deseamos. Y nos ayuda también a tener en orden la casa, tenerla controlada y eso, te aseguro, da paz.

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2-Lo que hacemos. Cuando miras la agenda o piensas en lo que tienes que hacer, ¿te estresas solo de pensar en el día que te viene por delante?, ¿en muchas ocasiones te encuentras haciendo cosas que no te apetece o que son un compromiso para ti?, ¿dices que sí a muchos planes cuando en realidad lo que te gustaría es decir «no, gracias»?

Si has respondido que sí entonces no hace falta que te explique lo bien que te sentirías si redujeras al máximo lo que no te gusta o no quieres hacer y lo bien que te sentirías al poder tener tiempo para ti.

Es hora de minimizar las cosas que haces sin querer para ocupar ese tiempo en cosas que estás deseando empezar, de hacer ese curso que te gustaría hacer, pasar más tiempo con tu familia, de tener tiempo para ti, etc. Eso es poner el foco en lo que verdaderamente necesitas y deseas.

3-Lo que pensamos. Honestamente te digo que esta parte es la que más me cuesta. Soy una persona que está pensando en cosas y planes constantemente, creo que mi mente solo se relaja cuando duermo (y no siempre), pero desde que me adentré en este camino me esfuerzo. Y, la verdad, es que es un lujo.

Cuando se consigue, se disfruta más de todo, de las personas, de tu familia, de los momentos… Es un placer, te da paz interior y sientes que de verdad aprovechas esos momentos.

PON TODOS LOS SENTIDOS EN LOS MOMENTOS QUE TE APORTAN VALOR.

Un día me olvidé las llaves y me di cuenta cuando fui a entrar en casa. Tenía que esperar a mi marido hasta que llegase del trabajo, pensé en sentarme en un banco del parque de al lado y leer.Pero finalmente decidí no hacer nada, daba el solecito, había una fuente de agua al lado y cerré los ojos y solo me centré en el sol y en el sonido del agua. Pruébalo, porque la paz que consigues con tan poco es indescriptible. En ese momento me di cuenta de que las personas necesitamos desconectar del día a día, de la rutina, de los problemas, de todo lo que no nos da felicidad o tranquilidad y conectar con nosotros, con la naturaleza. A partir de ese día me doy el lujo de tener más tiempo para desconectar del ruido externo y conectar con lo que me aporta felicidad y tranquilidad.

Los beneficios de tener una mente minimalista son muy reparadores, darte momentos de no pensar en nada te da claridad y fuerzas para seguir en el día a día.

Hemos visto las tres claves que debemos minimizar para poner el foco en lo verdaderamente importante para nosotros. Tres claves que he mencionado brevemente pero que en realidad son mucho más profundas. Por eso, en los próximos posts, voy a profundizar en cada una de ellas. No te lo pierdas porque seguro te darán las claves para poder encontrar claridad en tu vida.

Foto de Sarah Dorweiler en Unsplash.

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